Juego
El juego es divertido. La mayoría de los dueños lo usan como descanso del adiestramiento. Nosotros lo usamos como la herramienta diaria más fuerte que tenemos.
El perro juega por gozo, no por comida. Si el gozo llega por medio de ti, tú pasas a ser una recompensa primaria.
Por qué importa el juego
El juego es el único momento en que la mayoría de los perros sienten emoción positiva pura con el dueño. Las comidas son necesidad. Los paseos son mixtos. El aseo es calma.
El juego es gozo. Lo usamos para formar vínculo.
Las etapas 1, 2 y 7 de la prueba mejoran rápido cuando cambia el juego.
Subprincipios
- Tú empiezas el juego. Tú terminas el juego.
- El juguete se mueve por ti.
- Juegos cortos. Muchos al día.
- El perro pide el siguiente juego mirándote.
Pasos de práctica
Paso 1 — Elige un juguete (primera semana)
- Elige un juguete. Una cuerda, un juguete blando, un juguete para tirar.
- Guárdalo en un estante. El perro no puede alcanzarlo sin ti.
- Juega con él dos veces al día, dos minutos cada vez.
- Después del juego, el juguete vuelve al estante.
Ahora el juguete vive contigo. El perro no puede obtener gozo de él sin ti.
Paso 2 — Haz que el juguete se mueva (segunda semana)
- Siéntate en el suelo. Arrastra el juguete despacio por el suelo.
- No lo lances al otro lado de la habitación. No lo agites en el aire.
- El juguete se mueve como un animal pequeño. Se detiene. Arranca. Se esconde bajo tu pierna.
- El perro se abalanzará, perseguirá, agarrará.
Cuando el perro agarra, sujeta el otro extremo. Un pequeño tirón. Luego deja que el perro lo tenga cinco segundos. Recupéralo. Muévelo otra vez.
Tú eres la razón por la que el juguete es interesante.
Paso 3 — La regla del intercambio (tercera semana)
- El perro tiene el juguete. Tú lo quieres de vuelta.
- Mantén el juguete quieto. No tires.
- Espera. El perro lo soltará en pocos segundos.
- En el instante en que el perro lo suelte, el juego empieza otra vez.
No digas "suelta." No abras la boca a la fuerza. No ofrezcas comida. El intercambio es: soltar, y el juego continúa.
Paso 4 — Detente ante una mirada (cuarta semana)
- Durante el juego, quédate inmóvil. Mantén el juguete quieto.
- El perro mirará fijo, luego mirará tu cara.
- En el instante en que el perro mire tu cara, el juguete se mueve otra vez.
Ahora el perro ha aprendido que la puerta hacia el juego es tu cara.
Esta es la misma puerta que en la comida y el paseo. El perro aprende una vez y lo aplica en todas partes.
Paso 5 — Juegos cortos, a menudo (segundo mes)
- Juega de uno a dos minutos, cinco a diez veces al día.
- Cada juego empieza con el perro pidiendo — una mirada hacia ti, una ojeada al estante.
- Cada juego lo terminas tú, no el perro. El juguete vuelve.
Un juego largo cansa al perro y apaga el gozo. Un juego corto deja al perro con deseo de más.
Paso 6 — Juega en lugares nuevos (tercer mes)
- Lleva el juguete al patio, al parque, a casa de un amigo.
- El juguete significa lo mismo en todo lugar: gozo por medio de ti.
- Empieza con un minuto. Aumenta poco a poco.
Un perro que juega contigo en un parque concurrido es un perro que tiene vínculo contigo fuera de casa.
Errores comunes
- Dejar juguetes en el suelo. Los juguetes pierden valor. El gozo viene del suelo, no de ti. Guarda los juguetes en el estante.
- Lanzar la pelota una y otra vez. Esto crea impulso, no vínculo. Usa el lanzamiento de pelota con moderación. Los juegos de tirar y perseguir, contigo en medio, son más fuertes.
- Dejar que el perro gane cada vez. Un juego real tiene intercambios. El perro debe soltar y querer recuperar el juguete.
- Juego largo y cansado. Un perro cansado no está vinculado. Un perro que quiere más sí.
Señales de progreso
- El perro mira el estante donde vive el juguete.
- El perro te trae el juguete a ti, no a la habitación.
- El perro suelta el juguete cuando paras en silencio.
- En la prueba, las etapas 1, 2 y 7 pasan de no a sí.
El juego es la actividad más fácil para empezar. Empieza aquí si estás empezando y lo demás parece demasiado.
