Aseo y baño
Cepillado, corte de uñas, limpieza de orejas, baños y manejo veterinario. Estas son tareas que el perro por lo común no disfruta. La mayoría de los dueños usa fuerza o premios para seguir adelante.
Usamos una tercera opción: elección. Un perro que puede irse, con el tiempo, elegirá quedarse.
Por qué importa el aseo
El aseo es la prueba más clara de confianza. No hay una recompensa primaria agradable. El perro se queda porque el dueño se lo pidió, no porque venga comida.
Un perro que le permite tocar sus patas, orejas y vientre sin sujetarlo es un perro que confía en usted. La etapa 8 y la etapa 10 de la prueba dependen de esta confianza.
Subprincipios
- El perro puede detener la sesión. Siempre.
- Un paso pequeño a la vez.
- Una sesión terminada es corta y tranquila. No larga y completa.
- No comida durante el aseo. El cuidado es el trabajo, no un trueque.
Pasos de práctica
Paso 1 — Construya el lugar (primera semana)
- Elija un solo sitio para el aseo. Una esterilla, una mesa baja, un rincón del baño.
- Lleve al perro allí. Siéntese con el perro durante dos minutos. Sin herramientas.
- Póngase de pie. La sesión ha terminado.
- Haga esto una vez al día durante una semana.
El sitio ahora significa tiempo tranquilo con usted, no estrés.
Paso 2 — Tocar sin herramientas (segunda semana)
- En el sitio, toque las orejas, patas, boca y vientre del perro. Una zona a la vez. Un segundo cada una.
- Si el perro se aparta, déjelo. Espere. Si el perro vuelve en menos de treinta segundos, continúe. Si no, termine la sesión.
- Avance hasta diez segundos de toque por zona.
No sujete al perro. Si sujeta al perro, el perro aprende que debe escapar. Queremos que el perro aprenda que puede quedarse.
Paso 3 — Muestre las herramientas (tercera semana)
- Coloque el cepillo, el cortaúñas y el limpiador de orejas sobre la esterilla. No los use.
- Siéntese con el perro. Deje que el perro huela cada herramienta.
- Tome una herramienta. Déjela en el suelo. Repita.
- Termine la sesión en dos o tres minutos.
Las herramientas se vuelven objetos normales.
Paso 4 — Una pasada, un corte, una gota (cuarta semana)
- Tome el cepillo. Dé una pasada. Déjelo en el suelo.
- Tome el cortaúñas. Corte una uña. Déjelo en el suelo.
- Tome el limpiador. Ponga una gota. Déjelo en el suelo.
- Termine la sesión.
Un cepillado completo o un corte completo es la meta del tercer mes, no de la primera semana.
Paso 5 — La pausa para pedir permiso (segundo mes)
- Antes de cada pasada o corte, haga una pausa de dos segundos.
- El perro debe mirarlo o quedarse quieto. Eso es permiso.
- Si el perro se aparta, espere. Inténtelo de nuevo en un minuto. O termine la sesión.
- El permiso es la regla. Usted no actúa sin él.
Baño
El baño sigue la misma forma.
- Semana 1: lleve al perro a la bañera. Sin agua. Siéntese con él. Salga.
- Semana 2: un paño húmedo en una pata. Termine la sesión.
- Semana 3: una pequeña cantidad de agua en las patas y las piernas.
- Semana 4: un baño corto y tibio, con pausas para dejar que el perro lo mire.
El primer baño real debe ser el más fácil de su vida. No el más difícil.
Errores comunes
- Usar premios para distraer al perro. El perro aprende que la herramienta significa premios, no seguridad. Cuando se acaban los premios, vuelve el miedo.
- Terminar el trabajo pase lo que pase. Un perro que ha sido forzado una vez luchará el doble la próxima vez. Termine temprano. Inténtelo de nuevo mañana.
- Sujetar el cuerpo del perro. Esto enseña al perro a ponerse rígido y escapar. Use el sitio y la regla, no sus manos.
- Primeras sesiones largas. Dos minutos son más que suficientes al comienzo.
Señales de progreso
- El perro camina hacia el sitio de aseo cuando se le invita.
- El perro permanece durante una sesión completa sin ser sujetado.
- El perro levanta una pata o gira la cabeza para ayudar.
- En la prueba, las etapas 8 y 10 pasan de no a sí.
El trabajo de aseo continúa durante toda la vida del perro. Cada nueva herramienta empieza en el paso 1.
